Os copio un texto sacado de un libro sobre Análisis Transaccional que estoy leyendo. El Análisis Transaccional es una teoría que tiene algunos conceptos que suenan a Psicoanálisis en grageas masticables. El concepto de Guión de vida es uno de ellos. Un Guión es algo que ecribimos en la infancia, influenciados por nuestras primeras experiencias (buenas o malas), viendo el mundo a través del pensamiento mágico, y que no para de decirnos qué somos, como debe seguir la película y como termina. Hay guiones para ser feliz, y guiones para ser infeliz. Si no somos conscientes de cuál es nuestro guión vemos el mundo sólo a través de lo que nos marca aunque eso haga que nos lastimemos o lastimemos a los demás. Nos dá seguridad, cuando lo escribimos era una estrategia de supervivencia, y irracionalmente creemos que la alternativa al guión es la no supervivencia. Si somos conscientes de cuál es el guión quizás podemos cambiarlo. El texto es muy llano y tiene cierta sorna, hay algunas cosas que me suenan ¿y a vosotros?

“El guión ofrece una solución mágica para resolver el asunto básico que no se solucionó en la infancia: cómo conseguir amor y aceptación incondicional. Como adultos nos cuesta abandonar esta magia, porque de niños a menudo nos identificábamos con un cuento de hadas y nuestra fantasía es la de que podemos lograr que en nuestra vida suceda lo mismo que en un cuento, de manera que nosotros también podemos acabar viviendo “un final feliz”

El único problema es que los cuentos de hadas perpetúan un engaño a los niños. Enseñan que si quieres que algo bueno te suceda, antes necesitas ser una víctima tan grande que te lo merezcas.

Por ejemplo, si quieres casarte con un príncipe tienes algunas opciones interesantes. Puedes trabajar duro, sufrir, sentarte en las cenizas y barrer y esperar a que tu hada madrina llegue y te envíe al baile. O puedes comerte una manzana envenenada, o pincharte el dedo con una aguja envenenada y esperar que algún hombre venga que tenga predilección por besar a mujeres muertas. O te puedes encerrar en una torre, dejar que te crezca el pelo y esperar a que alguien venga que tenga predilección por encontrar a mujeres internadas. O puedes ir por ahí besando sapos o intentando convertir bestias en príncipes.

Si quieres casarte con una princesa, las posibilidades son igual de buenas. Puedes ir por ahí besando mujeres muertas, o buscando mujeres encerradas. O puedes intentar buscar mujeres que escapen de tí o ir por ahí comportándote como una bestia o como un sapo. Si quieres acabar teniendo éxito y atractivo, lo primero que tienes que hacer es ser feo y que la gente se ría de tí.

La parte positiva que tienen los cuentos de hadas es el dar a los niños un sentido de poder y control sobre sus vidas en un momento que se sienten impotentes. El único problema es que la solución que se ofrece es mágica y no funciona en la realidad, pero al menos permite al niño sobrevivir en una situación que de otra manera pudiera parecer desesperante.

Después, en la vida adulta, el Niño en nosotros continúa aferrándose a esa creencia mágica y sigue intentando que funcione. Si aún no ha funcionado, tal vez no hayamos sufrido lo suficiente para merecer el rescate. Una parte de salirse del guión es la de renunciar a la creencia en un mundo perfecto. En cambio podemos emplazar a nuestro Adulto para solucionar problemas y descubrir la forma de conseguir cubrir nuestras necesidades en un mundo que nunca será perfecto, pero que puede ser hermoso y agradable.”

AT Hoy. Ian Stewart y Vann Jones

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